
Con ocasión de la Coronación Canónica en 1954, la hermandad solicitó a Roma la acreditación del título de Pontificia del que gozaba de antiguo a través de la Sacramental pero cuyos documentos se habían perdido, concediendole el vaticano esta gracia. La acreditación del título de pontificia le vino por Bula Papal del 8 de Noviembre de 1954.